Mala sangre

Confirman condena por daños y perjuicios que sufrió mujer luego de transfusión de sangre no compatible

 

La Justicia de Entre Ríos confirmó una condena por los daños y perjuicios que sufrió una mujer luego de una transfusión de sangre no compatible. La demandante padeció insuficiencia renal aguda y graves complicaciones de salud.

 

Nombre del remitente Email del remitente Nombre del destinatario Email del destinatario Comentario para el destinatario

La nota se ha enviado correctamente.

 

La Sala Primera en lo Civil y Comercial de la Cámara de Apelaciones de Gualeguaychú confirmó, por mayoría, una condena por los daños y perjuicios que sufrió una mujer luego de una transfusión de sangre no compatible.

 

 

Los hechos sucedieron en 2007, cuando la demandante se realizó una histerectomía -remoción quirúrgica de útero- en un centro médico de la localidad entrerriana. Días más tarde, la mujer comenzó con dolores y diversos síntomas por un "hematoma posquirúrgico". Fue operada y recibió dos transfusiones de sangre.

 

Al día de la segunda intervención, según consta en la causa, comenzó a ponerse de color amarillo, a tomar fiebre, taquicardía, temblores y mareos, motivo por el cual, fue trasladada de urgencia a otro centro de salud donde le diagnosticaron como "necrosis tubular aguda" -insuficiencia renal aguda- producto de una transfusión de sangre no compatible.

 

La sentencia de primera instancia hizo parcialmente lugar a la demanda de daños y perjuicios contra el centro médico interviniente y un hemocentro regional. Hizo extensiva la condena a las aseguradoras.

 

Centralmente, el juez de grado tuvo por acreditada la "relación causal entre la transfusión sanguínea efectuada a la actora y la insuficiencia renal aguda desencadenada con posterioridad a la misma".

 

En su defensa, la institución médica explicó que las dos unidades de glóbulos rojos del banco de sangre aplicadas la actora eran “compatibles”, y que se cumplieron con los recaudos establecidos por la Ley de Sangre (22.290).

 

En el voto de mayoría, los camaristas señalaron que la sentencia conforme al encuadramiento legal explicado e inimpugnado, no basó su imputación en la incompatibilidad de la sangre transfundida, sino en que esa práctica “causó la insuficiencia renal aguda, incumpliendo la obligación de seguridad objetiva y de resultado que resultaba operativa”.

 

Esgrimieron, además, que el cuadro de insuficiencia renal por necrosis tubular aguda post transfusional “se debía a un hecho fortuito y no a un mal accionar de los profesionales”.

 

Las partes apelaron el fallo, pero el Tribunal de Alzada lo confirmó en los autos "B., Z.B. c/ C. M. S. L. S.A. s/ Sumario por Daños y Perjuicios". En el voto de mayoría, los camaristas señalaron que la sentencia conforme al encuadramiento legal explicado e inimpugnado, no basó su imputación en la incompatibilidad de la sangre transfundida, sino en que esa práctica “causó la insuficiencia renal aguda, incumpliendo la obligación de seguridad objetiva y de resultado que resultaba operativa”.

 

Los vocales consignaron que a raíz de la obligación de seguridad, la que "genera una responsabilidad objetiva en caso de incumplimiento y sólo admite como causa de exoneración, una de carácter objetivo, absoluta y no imputable, ya sea directa o indirectamente, el proveedor no se liberará si el hecho dañoso se produce en lugares o mediante cosas bajo su control, o si 30 en la causación participara personal bajo su dependencia”.

 

“Bastará que esta participación causal de personas o cosas fuese concurrente directa o indirectamente, para que la responsabilidad se genere y sólo la ´causa ajena´ que rompa el nexo causal libera. Esta exigencia impone al proveedor ante la sola demostración de un hecho dañoso en circunstancias comprendidas por la obligación de seguridad, una conducta procesal dinámica que acredite esa causa ajena absoluta”; añadieron y concluyeron: “Los demandados no lograron rebatir idóneamente la responsabilidad que les fue asignada”.

 

Archivos adjuntos

B., Z. B. C/ CENTRO MÉDICO SAN LUCAS S/ SUMARIO (daños.pdf)

 

Diario Judicial - 11/03/2019

 

Nota original



No derivar a tiempo es mala praxis

Se confirmó condena  a un médico de Ituzaingó y al Hospital que atendieron a niño que falleció por peritonitis

 

La Corte Suprema de Corrientes confirmó una condena por mala praxis a un médico de Ituzaingó y al Hospital que atendieron a un niño que falleció por peritonitis. Se reprochó que la derivación debió ser inmediata y no varios días después. El monto lo deberá pagar el Estado Provincial, por haber quedado firme el desestimiento del actor contra el galeno.

 

El Superior Tribunal de Justicia de la provincia de Corrientes confirmó el fallo de la Cámara de Apelaciones de Santo Tomé que condenó por mala praxis a un médico de Ituzaingó y al Hospital que atendierom a un niño que falleció por peritonitis.

 

Según el relato de los hechos, fue internado en el Hospital “Ricardo Billinghurst” por un dolor abdominal fuerte de 72 horas de evolución, plazo que había transcurrido desde la primera consulta y que había sido recepcionada por el mismo profesional de la salud que continuó con el tratamiento equivocado que terminó con su fallecimiento a causa de una sepsis.

 

 

Los miembros del Tribunal condenaron al médico por mala praxis en el diagnóstico, atención y, tratamiento del niño que derivó en su muerte; y determinaron en $526.680 y $254.000 la pérdida de chance y daño moral respectivamente, que deberá ser pagado por el Estado de la Provincia.

 

El fallo, que lleva la firma de Guillermo Horacio Semhan, Fernando Augusto Niz, Luis Eduardo Rey Vázquez, Eduardo Gilberto Panseri y Alejandro Alberto Chaín, declaró inadmisible el recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley interpuesto por la defensa y sostuvieron que "no se demostraron vicios de apreciación o valoración de las pruebas, reduciéndose los agravios a simples discrepancias con lo resuelto sin siquiera precisar o individualizar las pruebas de las que surgiría como aseveraba el impugnante que el diagnóstico y los medicamentos suministrados eran los adecuados".

 

Los jueces explicaron que demanda se trabó contra el médico, el Hospital y el Estado Provincial porque, al tratarse de un “listisconsorcio pasivo facultativo”, sus integrantes mantienen autonomía y deben ser considerados en sus relaciones con la contraparte (demandante) como litigantes distintos.

 

Finalmente, sobre la responsabilidad concreta del médico, los magistrados resaltaron que ante la desmejora en la salud del paciente, "no admitía titubeos, se lo sometía a cirugía o se lo derivaba a un centro de mayor complejidad"; de allí que la derivación debió ser inmediata y no varios días después, como sucedió en este caso.

 

Los miembros del Tribunal condenaron al médico por mala praxis en el diagnóstico, atención y, tratamiento del niño que derivó en su muerte; y determinaron en $ 526.680 y $ 254.000 la pérdida de chance y daño moral respectivamente, que deberá ser pagado por el Estado de la Provincia.

 

Archivos adjuntos

FALLO COMPLETO (C01-11303-08.pdf)

 

Diario Judicial - 11/03/2019

 

Nota original


Boletín Oficial: Ediciones anteriores - ANMAT: Comunicados anteriores


www.inversorsalud.com.ar - info@inversorsalud.com.ar

 

 

https://www.facebook.com/carlos.orozco.9480


Condenan a una obra social a cubrir los gastos de una cirugía con el médico de confianza del accionante

 

La Cámara Federal de Apelaciones de Corrientes entendió que en virtud del diagnóstico e indicaciones médicas del actor discapacitado, la negativa a la cobertura pretendida vulnera el derecho a la salud

 

Rogelio Benítez Clementi promovió acción de amparo contra la Obra Social Unión Personal Civil de la Nación a fin de solicitar la cobertura de la cirugía de cataratas con técnica facoemulsificación de cristalino con lio en ojo derecho e izquierdo (a realizarse por el médico Carlos Ferroni en su clínica de alta complejidad en la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe), así como los gastos colaterales.

 

 

Señaló que debido a la complejidad de la intervención requerida y el delicado estado de salud visual corre riesgo de una ceguera total, en el supuesto de que no sea tratado con el especialista adecuado y el equipo idóneo, y que la negativa a la cobertura médica importa una flagrante violación al derecho a la salud y a la vida.

 

Refirió problemas oftálmicos desde corta edad y un deterioro constante de su visión, con antecedentes de desprendimiento de retina del ojo derecho, dos intervenciones quirúrgicas precedentes, la última en el año 2009 por el médico Ferroni -quien colocó lentes intraoculares en la cámara anterior de ambos ojos- en Rosario.

 

Destacó que desde entonces su oftalmólogo ha sido el mismo médico, quien además le detectó en 2010 maculopatía miópica en ambos ojos y lo medicó con inyecciones intraoculares, evitando así la pérdida de su visión. Indicó que por sus dificultades visuales se le extendió certificado de discapacidad, y que su actual enfermedad visual es catarata miópica, para lo que se le indicó la cirugía cuya cobertura pidió en el caso resuelto.

 

En su contestación, la demandada manifestó que el amparista cuenta con prestadores de la obra social en la ciudad de Corrientes, capacitados para la atención de la patología del accionante y para la eventual realización de la cirugía reclamada. Mencionó a dos médicos, indicando las direcciones de sus consultorios y sus teléfonos, y agregó que no existe causa o título jurídico que avale la pretensión y que no hubo negativa a la cobertura.

 

Habiéndose dictado sentencia favorable a la parte actora en primera instancia, y ante el planteo recursivo de la demandada, la Cámara Federal de Apelaciones de Corrientes, con el voto de Mirta Gladis Sotelo de Andreau, Ramón Luis González y Selva Angélica Spessot, se pronunció al respecto.

 

Consideró que en el caso el debate gira fundamentalmente en discernir si a la obra social demandada le corresponde o no cubrir los gastos concernientes a la cirugía oftálmica con el médico de confianza del accionante, en la clínica de alta complejidad de la ciudad de Rosario, como así también los gastos colaterales y viáticos que correspondan.

 

En cuanto a los agravios del demandado acerca de que su parte no negó el requerimiento efectuado por el actor, en tanto ofreció brindar la cobertura con prestadores de la ciudad de Corrientes para la realización de la cirugía reclamada, la cámara afirmó que en razón de la gravedad que demostró el actor en la visión de ambos ojos, con antecedentes quirúrgicos precedentes y con una importante disminución visual, no se corrobora que el ofrecimiento de la demandada sea determinante en cuanto a la calidad y condiciones del servicio planteadas por el accionante (quien acreditó tener un campo visual nulo en ojo derecho y patológico severo en ojo izquierdo), como tampoco respecto de la especialidad de los médicos indicados en su cartilla, ni del equipamiento médico necesario para la intervención quirúrgica solicitada.

 

Explicó que, por el contrario, el accionante justificó la necesidad de que la pretendida cirugía sea llevada a cabo por su médico tratante de hace varios años, lo cual no fue refutado suficientemente por el demandado al contestar la demanda, ni al tiempo de impugnar lo decidido por el juez a quo.

 

Así, en virtud de la gravedad del diagnóstico acreditado en autos, destacó que el obrar de la demandada no ha garantizado el derecho de salud del accionante en los términos de las normas vigentes y la condenó a cubrir la cirugía oftálmica y los gastos colaterales.

 

Informe: Cámara Federal de Apelaciones de Corrientes

 

CIJ - 11/03/2019


Boletín Oficial: Ediciones anteriores - ANMAT: Comunicados anteriores


www.inversorsalud.com.ar - info@inversorsalud.com.ar

 

 

https://www.facebook.com/carlos.orozco.9480


Un médico se defendió a los tiros de un asalto en Parque Chacabuco

 

Es el dueño del Instituto Crescenti, especializado en oncología, quien fue abordado por cuatro ladrones cuando volvía de vacaciones.

 

El médico, que es primo del director del SAME, Alberto Crescenti, estacionó su camioneta Toyota Rav 4x4 y estaba por bajar las valijas cuando lo abordaron cuatro delincuentes armados que llegaron en otro vehículo.

 

La víctima se resistió y uno de los asaltantes realizó un disparo, tras lo cual Crescenti sacó una pistola calibre .357 marca Glock, de la cual es legítimo portador, y se defendió a los tiros.

 

Los delincuentes escaparon del lugar sin concretar el robo, mientras que el médico salió ileso.

 

 

Minutos más tarde ingresó un hombre con una herida de arma de fuego al Hospital Penna, del barrio porteño de Parque Patricios, y se investiga su posible participación en el intento de robo.

 

Interviene en la causa, caratulada como "tentativa de robo a mano armada" y "disparo de arma de fuego", la Fiscalía Criminal y Correccional 59 porteña, a cargo de Laura Belloqui.

 

Crescenti es médico egresado de la Universidad de Buenos Aires (UBA) en 1977. Se especializó en ginecología, obstetricia y cirugía general. Luego se dedicó a la investigación en los tratamientos a enfermos de cáncer y abrió un centro privado.

 

La sede principal del Instituto de Inmuno Oncología "Dr. Ernesto J. V. Crescenti" está ubicada en la avenida Córdoba al 3300.

 

EMJ

 

Clarín

 

Nota original


Visite la sección de Consulmed en Inversor Salud


Boletín Oficial: Ediciones anteriores - ANMAT: Comunicados anteriores


www.inversorsalud.com.ar - info@inversorsalud.com.ar

 

 

https://www.facebook.com/carlos.orozco.9480