Prepagas: con aval del Gobierno, llegan planes "low cost" para la salud

 

Podrán incluir algunos de los servicios, como los de internación o el descuento en remedios, y dejar afuera todo lo demás. Se habilitó por decreto

 

La empresas de medicina privada están preparando planes "low cost" de salud.

 

Al igual que hoy hacen las aerolíneas que ofrecen boletos baratos dejando fuera del precio final servicios que otras compañías incluyen como la comer a bordo, despachar el equipaje en baulera o imprimir el ticket en el aeropuerto, ahora las prepagas ofrecerán coberturas a medida.

 

Es decir, no garantizarán el 100% del Programa Médico Obligatorio (PMO), sino sólo una parte de las prestaciones básicas: la parte que cada paciente desee o crea que va a precisar. De esta manera, abaratan las boletas.

 

Todo ello, con aval del gobierno de Mauricio Macri.

 

Actualmente, la ley 26.682 y sus reglamentaciones establecen que los planes de las prepagas deben como mínimo ofrecer las prestaciones del PMO vigente. Las dos únicas excepciones previstas en la norma son los planes parciales de "servicios odontológicos exclusivamente" y de "servicios de emergencias médicas y traslados sanitarios de personas", propuestas muy extendidas en el país.

 

Pero el gobierno decidió flexibilizar ese esquema.

 

Lo hizo el 22 de enero con la publicación del decreto 66/2019 firmado por Macri, el jefe de Gabinete Marcos Peña y la ministra de Desarrollo Social Carolina Stanley.

 

Según establece el texto publicado en el Boletín Oficial, se introduce un cambio en la reglamentación de la Ley de Prepagas, abriendo una puerta jurídica para que desde ahora puedan sumarse más excepciones a la obligación de ofrecer al menos el PMO. Es decir, planes "parciales" de todo tipo.

 

 

Desde entonces, las principales prepagas trabajan en el diseño de estas "microcoberturas".

 

Y, según informa el diaria Clarín en las próximas semanas, ya podrían empezar a presentarlas ante una flamante Comisión Permanente interministerial -integrada por representantes de Salud y Producción- para que finalmente puedan ser autorizadas por la Superintentendencia de Servicios de Salud, donde ya está todo listo para iniciar la evaluación de las propuestas.

 

En las empresas prefieren referirse a los planes parciales -que no podrán tener derivación de aportes- como "complementarios" de otras coberturas que la gente tenga, o de las prestaciones del sistema público.

 

"Nos parecen una buena respuesta a la situación y las principales empresas estamos ideando alternativas. A modo de ejemplo, se podría ofrecer un plan que no incluya odontología. U otros que sólo tengan la parte de internación, o la cobertura de medicamentos únicamente, a un costo mucho más reducido", cuentan en OSDE al matutino.

 

"Quien esté en una obra social y no esté a a gusto con los sanatorios podría contratar un plan parcial para mantener su cobertura, pero accediendo a su vez a la red sanatorial de una prepaga. Se podría también ofrecer que las consultas médicas se paguen cuando se usan, y que el seguro completo sólo sea para diagnóstico e internación. O planes completos que dejen afuera la cobertura odontología, de maternidad o de medicamentos", ejemplifican en Medifé.

 

Esquemas sólo para tratamientos especiales o de cirugías de alta complejidad podrían ser otras opciones, especulan en Galeno. Mientras que otras fuentes hablan de planes para cirugías que no estén en el PMO (como las estéticas y algunas oftalmológicas); o uno que sólo tenga el descuento en farmacias, y nada más.

 

Lo que se exigirá -remarcan en el Gobierno- es que se le informe muy claramente al paciente lo que incluyan y excluyan las coberturas "low cost", como pide la ley 26.682, para evitar conflictos. Esto es, justamente, el gran temor que despierta en las empresas la modalidad. "¿Qué pasa si un paciente contrata un plan parcial y después va a la Justicia a pedir que se le cubra lo que quedó afuera? ¿Los jueces van a respetar esos contratos?", se preguntan, con incredulidad.

 

IProfesioanl - 12/04/2019

 

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Prepagas en alerta: estrepitosa baja en afiliaciones

 

El año pasado se registraron 200 mil bajas. La tendencia es optar por planes más económicos para recudir gastos.

 

Por la crisis económica se afina el lápiz en cualquier gasto que signifique un ahorro para el bolsillo. Es que la inflación también llegó a las prepagas, que han registrado varios aumentos en los últimos meses. Un estudio revela que los beneficiarios de servicios de salud contratos optan por planes más económicos y básicos. Se espera que en mayo el incremento acumulado anual ronde el 53% para en este servicio.

 

Según un artículo de diario Clarín un informe indica que en el 2018 hubo más de 200 mil bajas en todo el país lo cual es atribuido al desempleo y el aumento en las cuotas de las prepagas. Muchas familias se vieron en la obligación de resignar su cobertura médica para tener un plan mucho más económico y básico, regresar a la obra social o directamente pasar al sistema de salud público. Lo cierto es que esos planes de salud con menor costo tienen menos beneficios, cuentan con cartillas de salud más reducidas, menos prestadores médicos y sanitarios, pocos reintegros y copagos.

 

El más reciente de los aumentos en las cuotas fue el que se registró en febrero del 5%, pero en el 2018 ya hubo otros que se acumularon en el servicio. En diciembre 8,5%; 8% en octubre; 7,5% en agosto y junio y 4% en febrero. De esta manera, En lo que va del año las cuotas han tenido un incremento del 42,1% interanual y se espera que se aplique otro ajuste en mayo del 7,5%.

 

Con estos números, en una prepaga de primera en un plan básico el costo mensual para una soltero superará los $4 mil, mientras que hace un año era de $2.619. Por su parte, una familia tipo pagaba $11 mil y ahora rondará los $17 por la misma cobertura.

 

Según indica Daniel Ripari, director de Análisis Competitivo, en un estudio elaborado por la consultora Claves el 2018 terminó con 200 mil afiliaciones menos, lo cual en promedio arroja “22 bajas por hora”. Además, se estima que durante el 2019 se produzcan más migraciones del sistema prepago, “otros 200 mil abandonos netos”. Sin embargo, Ripari advierte que de haber una corrida bancaria que haga caer el peso argentino las la crisis se acentuaría más, de modo que “las bajas podrían ser mayores todavía”.

 

“Este año las empresas hicieron un gran esfuerzo para planes red”, explica Ripari sobre los estrategias que usan las prepagas en planes más accesibles para retener a los afiliados.

 

Los Andes - Mendoza - 12/04/2019

 

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Preocupación por la escasez de financiamiento para centros de diálisis

 

La inflación y la disparada del dólar afectaron al sector. El problema se agrava para los prestadores más chicos.

 

ESTEBAN GAITAN

 

Confederación de Asociaciones de Diálisis de la República Argentina (Cadra) denunció la falta de financiamiento por parte de Pami, Incluir Salud y obras sociales provinciales para el tratamiento en unos 300 centros privados distribuidos en todo el país.

 

La problemática financiera radica en que no hay equidad entre la retribución y los costos de la prestación, por lo que los centros no llegan a cubrir los gastos de la actividad.

 

“Los financiadores no actualizaron los valores de retribución siguiendo la evolución del dólar y la inflación y eso nos creó un desfasaje”, expresó a La Voz el titular de Cadra, Darío Zapata.

 

Si bien la crisis financiera comenzó el año pasado, la disparada del dólar –los insumos son en moneda estadounidense–, la suba del índice de precios al consumidor, el aumento del valor de la energía y demás servicios conformaron un coctel explosivo.

 

Desde Cadra explicaron que cada tratamiento tiene un costo real de 100 dólares. El 90 por ciento corresponde a gastos y el 10 restante era rentabilidad. Sin embargo, en la actualidad, lo cobran tres mil pesos, es decir, entre 60 y 70 dólares aproximadamente, dependiendo de la volatilidad del tipo de cambio.

 

Añadieron que el valor de la sesión se incrementó el 32 por ciento durante 2018 y en ese mismo período el precio minorista del dólar registró un alza del 120 por ciento. Además, la inflación –que roza el 53 por ciento anual–, hizo que la problemática se agrave aún más.

 

“Un catéter que cuesta 207,06 dólares, hace un año lo pagaban 4.244,73 pesos (cuando la moneda estadounidense estaba a $ 20,50). Ahora, los centros de diálisis deben abonar por el mismo producto $ 9.276,28, es decir, más del doble”, analizó Zapata.

 

Fuentes de Pami reconocieron a este medio que hubo un ajuste para los centros de diálisis. Además, según la resolución 432 del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (INSSJP), el presupuesto para las prestaciones en febrero solo aumentó un dos por ciento en términos nominales sobre junio de 2018.

 

“Queremos recuperar el valor, entendiendo que estamos en crisis; queremos que nos paguen en un valor que nos permita recuperar lo que gastamos en la práctica. Los centros chicos no tienen espalda financiera para sostenerse mucho tiempo más y hay algunos que ya están por cerrar”, agregó Zapata.

 

Reconoció también que están “endeudados hasta la cabeza”, debido a que el margen de rentabilidad es nulo y no pueden dejar abandonados a los pacientes en tratamiento.

 

En Córdoba, hay 54 centros que albergan a 2.572 pacientes que están en tratamiento. Si bien, por ahora, ninguno anunció su cierre, la situación es la misma que la del resto del país. A nivel nacional, los sitios para llevar a cabo la diálisis son 300 y hay más de 30 mil personas que reciben la prestación.

 

Si bien desde el Pami, que preside Sergio Cassinotti, aseguraron que no cerrará ningún centro, el titular de Cadra advirtió que la situación es crítica en algunas provincias.

 

Zapata señaló que Cadra ha pedido reuniones con funcionarios de Pami en reiteradas oportunidades, pero “no se recibió respuesta”. “Si el Estado se quiere abrir de esto, no tenemos espalda para soportarlo”, lamentó.

 

Otro de los tantos dolores de cabeza que afronta la Cadra es el aumento de la nafta. Es que dicha confederación tiene incluido en el convenio un compromiso de traslado, por lo que también están atentos a las alteraciones que se dan en el precio del combustible.

 

En Córdoba, de acuerdo con el Sistema Estadístico del Expendio de Combustibles, las naftas aumentaron un 76,9 por ciento en el caso de las súper y las premium un 78 por ciento entre noviembre de 2017 y el mismo mes del año pasado.

 

El peso de la obra social de los jubilados

 

El grueso de los pacientes que se dializa tiene Pami.

 

“No hay forma de que la ecuación cierre en estas circunstancias”. La frase corresponde al titular de la Asociación de Prestadores de Hemodiálisis y Trasplantes Renales del Centro (Apheytrc) Jorge Abdala. La entidad, que el año pasado develó las dificultades con los pacientes contemplados en el Incluir Salud, afirmó que la situación más difícil ahora es la que deriva de los convenios con Pami, obra social a la que pertenecen más del 50 por ciento de las personas que se dializan según el dirigente.

 

“No hemos recibido ningún ofrecimiento real por parte de la obra social de los jubilados en los últimos días”, aseguró Abdala en diálogo con La Voz.

 

La Voz del Interior - Córdoba - 12/04/2019

 

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